lunes, 9 de septiembre de 2013

11 de SEPTIEMBRE: dos poemas y dos vídeos


SEPTIEMBRE ONCE

Ahora que el vuelo de los aviones
hace fracasar el ascenso de los rascacielos.
Ahora que el dios de la guerra
se levanta irascible de los escombros.
Ahora que los dueños del mundo
advierten la venganza contra nadie y contra todos;

Ahora, precisamente ahora
apareces infinita ante mis ojos.

Ahora que los duros
lanzan amenazas bélicas.
Ahora que los promotores de la libertad
pregonan discursos moralizantes.
Ahora que los heraldos del dios desconocido
presagian el terrorismo

Ahora, precisamente ahora
tu cuerpo baila una danza, que emerge de los abismos.

Ahora que la guerra del mercado
se endurece.
Ahora que nuestras manos tienen el precio
de la muerte.
Ahora que nadie sabe
cual será, cual será nuestra suerte.

Ahora, precisamente ahora,
apago la tele
y me dejo arrastrar por tu ardor de septiembre.

                                                       Antonio Jiménez
                                                       Septiembre de 2001.





LAS GUERRAS QUE VIENEN

La burbuja de cristal ha sido vulnerada
y de nada sirve buscar los demonios afuera
ya que todo paraíso engendra sus cloacas.

Los jefes de Estado consultan
el oráculo del dios desconocido,
y el dios responde:

¡TERRORISMO!.

Pronto aceitan los jefes
sus maquinarias de la muerte,
mientras sus asesores ensayan
panfletos moralizantes.

En su mano derecha
el libre mercado,
y en su siniestra
el terror de Estado.

Los jefecillos imitan la maniobra
pues sus pequeños reinos, dicen
están también amenazados.

La paranoia es la pandemia
que ataca los núcleos del poder,
los reyes engendran sus demonios
y luego en vano, buscan desterrarlos.

La guerra que viene
no es tuya ni mía
y sin embargo
ya tienen precio nuestras manos,
y los que no queramos trabajar
en la reconstrucción de su “paraíso”
seremos los herejes
los sospechosos de siempre.

                                                        Antonio Jiménez
                                                        Octubre de 2001.




NOTA:
A 12 años de haber escrito los dos poemas anteriores, ¿alguien puede cuestionar su vigencia; ahora que la sombra bélica flota en los cielos sirios y nosotros, los mexicanos, pronto cumpliremos 7 años de guerra impuesta, contra un enemigo construido por el propio poder?
Tampoco olvidamos el 11 de Septiembre de 1973, hace 40 años en Chile; así como la dictadura militar que le sobrevino, la forma extraña de "restaurar la democracia", imponiendo el dogma neoliberal.  

sábado, 8 de junio de 2013

TENTATIVA DE HOMICIDIO

No quiero alarmarte amor mío, pero ayer los frenos de la motocicleta no respondieron… 
Sin embargo estoy aquí, escribiéndote, de este lado del muro.

En cuanto pude fui con el mecánico, quién con las pinzas en la mano y cerrando la pieza bromeó: ¿de cuánto es el seguro de vida que hay que cobrar, brother?
Sonreí condescendiente, no quise explicarle que ningún seguro de vida tengo, que todo lo que he heredado y heredaré será en vida, que no pienso agrandar aun más los bolsillos de los banqueros; que evitaré como sea, que los que vienen detrás, esperen como cuervos la llegada de mi partida.

Si amor mío, al parecer son otros los que pretenden que deje la vida sobre el asfalto, así que se tomaron la molestia de darme un susto, y sí, me espantó seguirme de frente la verdad, pero al final alcance a poner el freno de mano; siempre cargo conmigo un “freno de mano”, es lo que ellos no saben.
No he ido a solicitar el acceso a las grabaciones, no sé si valga la pena, la cámara municipal está tan a la vista que solo un ciego no puede mirarla; si de verdad funciona el sistema que nos costó millones, ahí tendrá que estar registrado el sujeto que se tomó el tiempo de abrir la pieza que ajusta el mecanismo del freno, ahí debe de estar grabado, haciendo uso de al menos unas pinzas, como bien dijo el brother.
Entonces mi amor, no se trata de un impulso homicida improvisado. Alguien quiere echarme a la muerte, ignorando que ésta me sigue los pasos desde hace más de cuarenta años; desconoce que ya se llevó a mi madre, a mi hermana, a los tíos, a los abuelos… y que yo sigo aquí, como una yerba mala.

Pero insisten amor mío, insisten porque nuestro aroma les molesta; porque saben que un hombre libre es como una oveja sarnosa en medio de su apacible rebaño, un mal que contagia a la ciudadanía sumisa y obediente, y a sus masas tan trabajadoras y tan disciplinadas.
Les molesta que caminemos hombro con hombro al lado de los jóvenes inconformes, les encabrona que se les comparta las experiencias, que se les muestre como se usa una cámara de vídeo para registrar, entre otras cosas, los abusos del poder. Les emputa mi “inmadurez”; “ya lo perdimos para siempre” dijo alguna vez un imbécil lameculos en una entrada del facebook.

Pero la muerte amor mío, la muerte verdadera, solo llega cuando llega y no cuando la invocan los idiotas. De mi parte estate segura de que alargaré la espera, de que cargaré siempre mi freno de mano, de que saltaré sus trampas mientras pueda, de que sortearé sus obstáculos; de que seguiré en dirección de la flecha del tiempo, pues el universo está en expansión y en movimiento, y no se detendrá, por más que los glotones de poder y sus lacayos, intenten parar la rueda de la historia.
Es más vida mía, creo que todavía me tocará ver a varios de ellos caer… y no precisamente desde un helicóptero.
Con todo y sus baratas tentativas de homicidio, lo más probable es que la parca se los cargue primero.

Así que antes del fin amor mío, antes de que todo acabe, voy a mostrarles algunas verdades, de esas que incomodan. Si querida, antes de dejar la vida entre los polvorientos caminos de la historia, les seguiré aguando su aburridísima fiesta, se las aguaré por eso; por voraces, por cobardes, por mezquinos y por aburridos.
Lo seguiré haciendo, nada más para ver si así aprenden a hacer fiestas de verdad y nos convidan a todos.


Antonio Jiménez
Querétaro, México

7/06/2013

miércoles, 1 de mayo de 2013

EL CANTO DE LAS SIRENAS


I

Al final del episodio, Penélope no ha querido reconocerme,
Tocó mi rostro extrañada y ha cerrado tras de sí la puerta;
La cerró, con esa suavidad que le caracteriza.

Entre más terso es su trato, más duele la distancia que abre.

El sol mancha la clara fachada, con sus colores cálidos.


II

Apenas me alejo y doy media vuelta
Y ya la mar me extiende sus brazos cristalinos.
Sus labios húmedos se abren y besan salados las plantas de mis pies,
Los tobillos, los muslos, las heridas.
Abraza mi torso con sus piernas de agua
Mientras clava en mí su mirada azul,
Abierta, como el horizonte inabarcable.


Y yo volteo a Tierra
Cuando Penélope mira la escena desde su ventana de Johari,
Observa si, tras el cristal más empañado;
Tal vez por ello no ve mi brazo y mi mano que la llaman:
¿Pensará que soy un ser anfibio?
¿Acaso es cierto el rumor que corre por el puerto?
¿Es Poseidón mi padre?


III

En tanto, la mar más húmeda que ayer, me abre de par en par
Sus piernas ardientes, submarinas.
El sol se oculta en el horizonte.
A lo lejos,
Comienza a escucharse de nuevo,
El hermoso canto de las sirenas.


                                                                              Antonio Jiménez.
                                                                              01/MAYO/2013
                                                                              Querétaro, Mex.

domingo, 31 de marzo de 2013

EL IMPERIO y sus TENTÁCULOS (¿en México?)


El Imperio es un pulpo gigante que abraza al planeta con sus grotescos brazos, brazos que se dividen a su vez para formar centenares de cuerpos abrasivos y alargados. Así es como la bestia controla los continentes, los pueblos, las naciones.
El pulpo succiona nuestra energía; con sus tentáculos absorbe el agua, devora la Tierra y sus frutos, succiona el aire y el viento, extrae el oro brillante y el “oro negro”; las ondas hertzianas…
En cada uno de sus tentáculos aguarda un capataz, un gerente, un funcionario. Los llaman políticos; pero nosotros sabemos que no son otra cosa que coyotes de cuello blanco y no tan blanco. Coyotes que se jactan por ser elegidos “democráticamente” por su pueblo, pero… ¿quién en sus cinco sentidos elije a su victimario, a su verdugo? En fin, nos empieza a quedar claro para que sirve la T.V. cuándo esta bajo el control del Imperio.
El caso es que estos coyotes, que con suma frecuencia son también delincuentes y criminales, están siempre al pendiente de lo que pasa adentro y allende las minas, de los campos de cultivo, de las fábricas, de las grandes tiendas y de las pequeñas, de los mercados negros y de los mercados bursátiles, de las escuelas, de los templos, de las plazas, de los escenarios, de los cines… siempre pre-ocupados y ocupados para que la inversión de sus amos regrese multiplicada a los Centros y a las Metrópolis.
Y no se vaya a creer que todos los coyotes son iguales, ¡no, que va!; es así como tenemos:
Al coyote verdugo. Al coyote mercenario. Al coyote carcelario. Al coyote capataz. Al coyote agente. Al coyote gerente. Al coyote parlamentario. Al coyote ministro. Al coyote ejecutivo. Diferentes colores de su pelaje también los distinguen. En México se dice que dichos coyotes, tienen cierto parentesco con los dinosaurios; ¡vaya usted a saber!

Pues bien, es así como cada brazo del brazo del Imperio se organiza jerárquicamente, con el solo fin de que a través de sus miles de tentáculos, el pulpo succione el agua, el aire, los frutos terrestres, los metales, el trabajo… los mitos, los ritos, las historias… y todo lo succionable. Como ustedes saben, esto además debe suceder en el menor tiempo posible y, desde luego, al menor costo; pues de eso dependen las comisiones, las regalías, los sobornos, las utilidades. Los coyotes más afortunados aspiran también a sus respectivas acciones bursátiles, es decir, son socios.
Es importante la eficacia en todo esto, pues no vaya a ser que desde el cerebro de la bestia se decida retirar un brazo con todo y sus bracitos y sus tentáculos; ¡¿qué harían los coyotes si esto sucediera?!; pues tendrían que ponerse a trabajar como nosotros; pero eso es lo que no quieren, y no quieren, entre otras cosas, porque no saben; por eso dicen al unísono: “hay que crear el ambiente de paz social y las condiciones necesarias para la inversión de los grandes capitales”. Eso lo dice por la T.V. el gran coyote-primer jefe, y lo van repitiendo todos sus subalternos sin chistar. El gran coyote lleva la voz cantante de una opereta cuya dirección habrá que buscarla más lejos; quizá en Washington D.C., o en el Pentágono, en Wall Street, en el FMI, en el Consejo de Seguridad de la ONU o en todos a la vez.
Así es como la bestia funciona, programada y teledirigida desde esos diferentes Centros y Metrópolis que están conectados entre sí.
La pregunta obligada para nosotros es la siguiente:
¿Cómo vivir, como habitar el territorio, la Tierra, el planeta; más allá o más acá del influjo de los tentáculos del Imperio?

Texto de Antonio Jiménez. 
Animación tomada de:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=545922432114500&set=a.202046699835410.50135.201067729933307&type=1&theater
Foto de Arturo Campos (Lago de Chapala)  publicada en el diario La Jornada
Marzo de 2013.