domingo, 31 de marzo de 2013

EL IMPERIO y sus TENTÁCULOS (¿en México?)


El Imperio es un pulpo gigante que abraza al planeta con sus grotescos brazos, brazos que se dividen a su vez para formar centenares de cuerpos abrasivos y alargados. Así es como la bestia controla los continentes, los pueblos, las naciones.
El pulpo succiona nuestra energía; con sus tentáculos absorbe el agua, devora la Tierra y sus frutos, succiona el aire y el viento, extrae el oro brillante y el “oro negro”; las ondas hertzianas…
En cada uno de sus tentáculos aguarda un capataz, un gerente, un funcionario. Los llaman políticos; pero nosotros sabemos que no son otra cosa que coyotes de cuello blanco y no tan blanco. Coyotes que se jactan por ser elegidos “democráticamente” por su pueblo, pero… ¿quién en sus cinco sentidos elije a su victimario, a su verdugo? En fin, nos empieza a quedar claro para que sirve la T.V. cuándo esta bajo el control del Imperio.
El caso es que estos coyotes, que con suma frecuencia son también delincuentes y criminales, están siempre al pendiente de lo que pasa adentro y allende las minas, de los campos de cultivo, de las fábricas, de las grandes tiendas y de las pequeñas, de los mercados negros y de los mercados bursátiles, de las escuelas, de los templos, de las plazas, de los escenarios, de los cines… siempre pre-ocupados y ocupados para que la inversión de sus amos regrese multiplicada a los Centros y a las Metrópolis.
Y no se vaya a creer que todos los coyotes son iguales, ¡no, que va!; es así como tenemos:
Al coyote verdugo. Al coyote mercenario. Al coyote carcelario. Al coyote capataz. Al coyote agente. Al coyote gerente. Al coyote parlamentario. Al coyote ministro. Al coyote ejecutivo. Diferentes colores de su pelaje también los distinguen. En México se dice que dichos coyotes, tienen cierto parentesco con los dinosaurios; ¡vaya usted a saber!

Pues bien, es así como cada brazo del brazo del Imperio se organiza jerárquicamente, con el solo fin de que a través de sus miles de tentáculos, el pulpo succione el agua, el aire, los frutos terrestres, los metales, el trabajo… los mitos, los ritos, las historias… y todo lo succionable. Como ustedes saben, esto además debe suceder en el menor tiempo posible y, desde luego, al menor costo; pues de eso dependen las comisiones, las regalías, los sobornos, las utilidades. Los coyotes más afortunados aspiran también a sus respectivas acciones bursátiles, es decir, son socios.
Es importante la eficacia en todo esto, pues no vaya a ser que desde el cerebro de la bestia se decida retirar un brazo con todo y sus bracitos y sus tentáculos; ¡¿qué harían los coyotes si esto sucediera?!; pues tendrían que ponerse a trabajar como nosotros; pero eso es lo que no quieren, y no quieren, entre otras cosas, porque no saben; por eso dicen al unísono: “hay que crear el ambiente de paz social y las condiciones necesarias para la inversión de los grandes capitales”. Eso lo dice por la T.V. el gran coyote-primer jefe, y lo van repitiendo todos sus subalternos sin chistar. El gran coyote lleva la voz cantante de una opereta cuya dirección habrá que buscarla más lejos; quizá en Washington D.C., o en el Pentágono, en Wall Street, en el FMI, en el Consejo de Seguridad de la ONU o en todos a la vez.
Así es como la bestia funciona, programada y teledirigida desde esos diferentes Centros y Metrópolis que están conectados entre sí.
La pregunta obligada para nosotros es la siguiente:
¿Cómo vivir, como habitar el territorio, la Tierra, el planeta; más allá o más acá del influjo de los tentáculos del Imperio?

Texto de Antonio Jiménez. 
Animación tomada de:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=545922432114500&set=a.202046699835410.50135.201067729933307&type=1&theater
Foto de Arturo Campos (Lago de Chapala)  publicada en el diario La Jornada
Marzo de 2013.

2 comentarios:

  1. Pues sí, esa es la pregunta, hermano. Y hacerlo con mucha inteligencia. De nuevo extraigo, "para variar", algo pepenado del ámbito de lo "menos jodido" de la cultura católica: "No basta con ser buenos (es dccir, percatarnos del problema), hay que ser inteiigentes (para solucionarlo eficazmente)". Un abazo y seguimos "craneándole" a esto de ser de veras humanos...Soy el Martín Enrique Mendívil, desde otra iniciativa para mayor libertad, igualdad y fraternidad que he abierto en el blogger...

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    1. Estaremos en esas, intentando escribir bien para pensar mejor, y finalmente vivir como escribimos. Un abrazo.

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